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11 de abril de 2012

Aprendizaje de respuestas inmunológicas.


Después de la introducción al tema del que nos venimos ocupando, nos gustaría seguir profundizando en los hallazgos que las ciencias biomédicas y la psicología científica han ido encontrando, así como seguir enfatizando la estrecha relación que existe entre lo biológico, lo psicológico y lo contextual.

Insistimos en que al explicitar y esclarecer estas relaciones, se acaba de un plumazo con el dualismo que tanto ha prevalecido en Psicología hasta la llegada, a partir del primer cuarto del siglo pasado, de la psicología científica y que aun hoy sigue prevaleciendo en muchas corrientes psicológicas. Nos estamos refiriendo a la distinción, en primer lugar, entre el alma y el cuerpo; entre el pensamiento y la conducta; y ahora, más de moda, entre la mente y el cuerpo. Una distinción no solo absurda, sino que ha venido haciendo mucho daño al desarrollo de la ciencia en general, y sobretodo, a la Psicología en particular.

Dicho esto, para mostrar las relaciones que existen entre la conducta y la salud, vamos a ayudarnos de los conocimientos y hallazgos que resultaron ser la base para la creación de una nueva disciplina conocida como Psiconeuroinmunología, que no es otra cosa que la ciencia que estudia la relación entre lo psicológico, el Sistema Nervioso Central, el Sistema Inmune y el Sistema Endocrino. O si se prefiere, cómo se relaciona nuestra conducta (incluyendo aquí la acción, el pensamiento y la emoción) con otros parámetros más orgánicos, como son las hormonas y el Sistema Inmune.

Y vamos a comenzar por el principio, por los hallazgos procedentes de la experimentación con animales en relación con el aprendizaje asociativo:


Para ello nos vamos a remontar a 1974, que es cuando Ader y Cohen hallan por casualidad -como muchas veces sucede en ciencia - una serie de resultados que marcarían el antecedente histórico de esta disciplina. En los experimentos que estaban realizando, administraban dosis de sacarosa junto con una droga inmunosupresora conocida como ciclofosfamida (CY). En una fase del experimento en la que las ratas debían exponerse únicamente a la dosis de sacarina, estos experimentadores observaron que, inesperadamente, las ratas morían. 

Lo que había sucedido es que la respuesta a la CY (inmunodepresión, vómitos, otros efectos gastrointestinales) se había asociado al sabor de la sacarosa. Dicho de otras forma, habían logrado condicionar la respuesta inmune de ratas, asociando el sabor de una dosis de sacarosa a la ciclofosfamida (CY).

En términos de psicología científica, en este caso proveniente del Condicionamiento Clásico de Pavlov, la CY sería un Estímulo Incondicionado (EI) que elicita una Respuesta Incondicionada (RI) de inmuno-supresión; el sabor de la sacarosa es, en principio, un Estímulo Neutro que al presentarse de forma repetida junto con el EI se convierte en un Estímulo Condicionado (EC) que elicita una Respuesta Condicionada (RC) similar a la RI. En definitivas cuentas, las ratas habían reaccionado con una Inmunosupresión Condicionada. Veámoslo esquemáticamente:



El experimento de Ader y Cohen ha sido replicado (por ejemplo Rogers, Reich, Stroms y Carpenter, 1976) llegando a los mismos resultados. Otros estudios, han demostrado que la respuesta inmune se puede activar por medio del Condicionamiento Clásico. Ghanta et. al (1985) asociaron el olor a alcanfor (EC) con una droga inmunoactivadora, denominada Ácido Polinosínico Policitidilico (Poli I:C) - como Estímulo Incondicionado -, que aumenta la actividad de las células NK. Previo la asociación, se implanta a las ratas tumores para medir los efectos sobre la respuesta inmune. Los resultados mostraron que el tumor tardaba más tiempo en crecer así como que las ratas  condicionadas sobrevivían más.

Por último, exponer otro experimento en nuestra opinión más que interesante donde se ve claramente la relación entre la fisiología, la conducta y las variables contextuales. El objetivo de este experimento (Barnard, Behnke, Gage, Brown y Smithurst, 1997) fue estudiar el comportamiento de un grupo de ratas inmunosuprimidas experimentalmente, si bien también se midieron parámetros del sistema inmune. Las ratas fueron inmunodeprimidas previamente con ATS, una droga que presenta ciertos efectos conductuales tales como, actividad locomotora, agresividad... . En el experimento, a las ratas  del grupo experimental se les introduce olor a hembra (estímulo condicionado) y se miden los cambios conductuales. Los resultados mostraron que frente al EC, las ratas inmunodeprimidas no alteraron su conducta como cabría esperar por la acción de la sustancia, no diferenciándose de las ratas del grupo control. Los autores interpretaron que la presencia del olor podría haber actuado como un estímulo inhibitorio contrarrestando los efectos, esta vez, de la droga.

Estos son solo algunos de los muchos experimentos que se han realizado sobre aprendizaje de respuestas inmunológicas. Es decir, en la influencia que tiene, en este caso, el aprendizaje más básico sobre parámetros orgánicos tales como la respuesta inmunitaria u otras respuestas fisiológicas.

Hasta ahora nos hemos centrado en los hallazgos procedentes de este tipo de estudios con animales . En próximas entradas, seguiremos profundizando en esta relación entre lo biológico-psciológico-contextual. Mientras tanto, si el lector quisiera profundizar en el tema que hemos planteado en esta entrada, recomendamos que se dirija a la bibliografía apuntada al final.


BIBLIOGRAFÍA:

- Ader,R. y Cohen, N.: Behaviorally conditioned inmunossupression. Psychosomatic Medicine. 1975.

- Ghanta, V.K; Hiramoto, R.N; Solvason, H.B y Spector, N.H: Neural and enviromental influences on neoplasia and conditioning of N.K activity. Journal of inmunology. 1985.

- Rogers, M.; Reich, P.; Strom, T.y Carpenter, C.: Behaviorally conditioned inmunosuppression: replication of a recent study. Psychosomatic Medicine.1976.

- Barnard, C.J; Behmke, J.M.; Gage, A.r; Brown, H. y Smithurts, P.R: Inmunity costandbehavioural modulation in male laboratory mice (mus musculus) exposed to the odors of females. Psycology and Behavior. 1997.





22 de febrero de 2012

A propósito de la adicción.

A menudo nos vemos bombardeados por información, si no errónea, más que cuestionable acerca de la adicción: que si es una enfermedad, que si las sustancias psicoactivas son las responsables de su aparición, que la persona que se convierte en adicta será adicta para el resto de su vida....

Por todo ello, nos hemos propuesto para esta entrada cuestionar todos estos mitos y proponer una explicación comportamental y multifactorial (una explicación, si se prefiere, de Campo) del fenómeno de la adicción.

Comencemos por el principio: ¿Qué es adicción?

Aquí nos encontramos con el primer problema, pues aun a día de hoy no hay una definición de este trastorno comúnmente aceptada. En nuestros días, es muy común considerar la adicción como una enfermedad causada por la introducción de una sustancia psicoactiva en el organismo. Pero en este punto  nos surgen  dos consideraciones. Por un lado, si es una enfermedad ¿cuál es el patógeno que la causa? Esto lo tenemos claro en enfermedades como el SIDA, la Tuberculosis, la Gripe.... . ¿Y en el caso de la adicción?

El lector avispado pensará que el patógeno pudiera considerarse a la sustancia psicoactiva. En este caso, se nos ocurre que de todos es conocido que existen adicciones para todo los gustos: adicción al juego, adicción a las redes, adicción al deporte, adicción a la comida, adicción al sexo....¿entonces? Desde aquí no solo no tenemos nada claro que la adicción sea una enfermedad, sino que cuestionamos esta concepción entre otras cosas por: 1. ser una afirmación no demostrada y 2. tener serias implicaciones para la persona adicta.

Pero entonces, si la adicción no es una enfermedad, ¿qué es lo que es? 

Generalmente, está medianamente consensuado que el término adicción hace referencia a un conjunto de comportamientos consistentes en: un uso compulsivo/repetitivo del objeto o actividad (drogas, móviles, deportes, sexo...), aumento de la dosis -en caso de sustancias- como producto de la tolerancia, dependencia a la sustancia y un uso continuado a pesar de la posible aparición de consecuencias negativas. Posible, porque algunas veces las consecuencias negativas no provienen de la adicción en sí misma sino de los factores que rodean a la misma.

Por tanto, siendo un problema consistente en un uso compulsivo, en aumento de dosis o frecuencia, en un uso continuado y dependencia...queremos reivindicar la adicción no como una enfermedad, sino como un trastorno del comportamiento que se inicia cuando la persona comienza a interaccionar con la sustancia o actividad de forma poco adecuada (consumiendo para rebajar malestares, en varios contextos, con alta frecuencia...) y que se desarrolla de forma similar, esto es, como algo comportamental. Es decir, que el desarrollo de la adicción depende principalmente de lo que la persona haga con esa sustancia o actividad, y no al revés. ¿Ha escuchado el lector la frase "por culpa de las drogas"? Esperamos que, en este punto, hayamos logrado convencerle que es la persona quien usa drogas y no las drogas quienes usan personas.





Desde el plano de la Psicología científica, cobra relevancia no sólo la morfología, la frecuencia, duración o intensidad del comportamiento adictivo sino principalmente la función que cumple el consumo abusivo para la persona que lo realiza. Esto significa que cada caso es único; que cada problema de adicción solo puede analizarse y entenderse teniendo en cuenta la interacción de esa persona única con esa sustancia o actividad concreta, y los factores disposicionales que rodean al consumo.

Por ejemplo, un determinado consumo de drogas puede tener como función el divertirse, el ayudar a relacionarse, el escape de emociones negativas y las condiciones que las generan, el relajarse.... . En cada caso tendrá una o varias funciones que habrá que analizar. Si la persona tiende a repetir el uso de la sustancia con una función determinada, es decir, si cada vez que me encuentro anímicamente mal sistemáticamente me alivio mediante el consumo de esta sustancia, este comportamiento queda absolutamente reforzado y con bastantes probabilidades de ser repetido. Es más, la Psicología ha demostrado que las condiciones estimulares previas (me siento mal por algo) adquieren una función de señal, de luz verde, asociada a consumir que, junto con el refuerzo provocado por éste, tenderá a ser repetido cada vez que aparezcan estados de malestar ya no sólo asociados a la situación original, sino a otras situaciones diferentes pero funcionalmente similares.

Por otro lado, tanto o más importantes son los factores disposicionales que rodean e influyen sobre el consumo. Estos pueden ser factores biológicos (por ejemplo, que por estados de dolor crónico la persona tienda al consumo de opiáceos para calmarse), personales (nos referimos al estilo personal, a las competencias y habilidades de la persona,  a su historia de aprendizaje o de interacciones con situaciones similares...), y por supuesto contextuales (elementos culturales -normas y valores- y de ambiente próximo -características de donde se producen las interacciones, elementos del medio....- que pueden facilitar, o no, que se produzca el consumo.


Respecto a lo biológico, no nos gustaría dar a entender que, desde este blog, se rechaza o niega el dicho factor. Nada más lejos de la realidad. Incluso más adelante es probable que dediquemos alguna entrada a lo que acontece en el cerebro cuando se ha desarrollado un trastorno de adicción. Porque, como todo comportamiento, la adicción deja huella en el cerebro. Otra cosa diferente es pensar o afirmar, que la causa de la adicción está en el cerebro cuando las pruebas al respecto son pobres o cuestionables, y cuando existen modelos psicológicos sólidos que han aportado explicaciones rigurosas y que han podido ser comprobadas al respecto.

Pudieran darse casos de déficit neurocognitivos graves que facilitaran una falta de control de impulsos que, a su vez, tuviera incidencia en comportamientos compulsivos. Pero esto es rizar mucho el rizo: seguirían siendo casos muy minoritarios y especiales.

En definitiva, consideramos la adicción como un problema de comportamiento o interacción que está influido por variados factores interrelacionados a su vez entre sí. Reivindicamos, de hecho, la adicción como un problema de comportamiento sujeto a una determinada función para la persona, y no como una enfermedad.

Por último, nos gustaría finalizar esta entrada estableciendo algunas diferencias entre el modelo de aprendizaje o psicológico y el modelo médico o tradicional de enfermedad, y por tanto, las implicaciones que tiene para la persona con un problema de adicción:

1. Según el modelo médico, la adicción es una enfermedad específica. Se es adicto o no se es adicto. Para el modelo de aprendizaje, la adicción se distribuye a lo largo de un continuo, habiendo problemas más graves y menos graves.

2. Para el modelo médico, la adicción es una enfermedad crónica. Para el modelo de aprendizaje, la adicción es una conducta aprendida, influenciada por factores biológicos, psicológicos y sociales. Los mismos principios que explican el consumo problemático son los mismos que explican el consumo no problemático.

3. Para el modelo tradicional de enfermedad, el adicto consume a causa de la pérdida de control y por una atracción irresistible hacia la sustancia. El tratamiento consistiría, por tanto, en la abstinencia.  Para el modelo del aprendizaje, la adicción, como conducta aprendida, es susceptible de ser modificada, y entre sus objetivos se encuentra tanto la abstinencia como el consumo moderado.


BIBLIOGRAFÍA.

- Fresneda Sánchez, F.J y De Arce Borda, I.: Manual de Bebida Moderada. Madrid 1998.

- Santacreu, J. y Froján M.X: Modelos vigentes en modificación de conducta:
http://es.scribd.com/doc/61055901/Modelos-vigentes-en-Modificacion-de-Conducta-J-Santacreu-y-M-X-Frojan

ENLACES:

- La adicción, ¿Qué es?: http://psicotratamientodedrogas.blogspot.com/2011/09/la-adiccion-que-es.html

- Hablando de adicciones: http://miriamrochadiaz.wordpress.com/2012/01/26/hablando-de-adicciones/

- ¿Qué es la adicción?: http://tematicadelasdrogas.blogspot.com/2008/07/qu-es-la-adiccion.html