4 de enero de 2012

Benzodiazepinas.Qué hace la sustancia en nuestro organismo.

Si la entrada anterior la dedicábamos a comprender qué es lo que hacía el organismo cuando se introducía en él una benzodiacepina -proceso conocido como farmacocinética -, esta nueva entrada la vamos a dedicar al proceso conocido como farmacodinámica, que no es otra cosa que el comprender qué hace la sustancia dentro de nuestro organismo. 

A grandes rasgos, podríamos afirmar que buena parte de los efectos producidos por las moléculas se deben a su comportamiento dentro del organismo. Es decir, tanto los llamados efectos terapéuticos como los potenciales efectos secundarios se deben a su acción sobre los receptores pertinentes. Como el lector recordará, las benzodiacepinas presentan una serie de efectos típicos: ansiolíticos, miorrelajantes, anticonvulsionantes y sedantes.  Además, entre los posibles efectos secundarios se encuentran: mareos, somnolencia, alteraciones cognitivas como amnesia anterógrada o ansiedad paradójica.

En relación con la farmacodinámica de la que hablábamos antes, cobra especial relevancia el hecho de que nos paremos a observar al receptor neuronal principal que media en los efectos de estas moléculas: el receptor del GABA (ácido gamma-butírico, por sus siglas en inglés). Este último, es el neurotransmisor inhibitorio por excelencia del SNC. Es decir, reduce la excitabilidad de las neuronas, las cuales ralentizan el envío de sus mensajes a la siguiente neurona.

El receptor del GABA se diferencia en tres tipos de subreceptores: el GABA-A, GABA-B y GABA-C. Él GABA-B, es un tipo de receptor presináptico cuyo papel aun no se conoce bien, pero no parece estar relacionado con los efectos de las benzodiacepinas. Por otro lado, el receptor GABA-A es el que está íntimamente relacionado con el funcionamiento de las benzodiacepinas y al contrario que el subreceptor anterior, es de tipo postsináptico.

El funcionamiento de este receptor es ciertamente diferente respecto a otros de los que hemos venido hablando hasta ahora. Pero antes de entrar en ello, observémoslo:




Como decíamos, el receptor del GABA es un receptor atípico. Es una estructura proteica compuesta por 5 partes, conformadas en torno al Canal del Cloro en el centro. Cuando el GABA (agonista puro) se coloca en su lugar de acción, este canal se abre produciendo que el Cloro extracelular pase a través del canal. El resultado es que la neurona siguiente disminuye su actividad. Por otro lado, es un receptor modulado alostéricamente. Esto significa que hay determinadas moléculas que al acoplarse en sus lugares de acción de este receptor, favorecen junto al GABA (este tiene que estar presente), que el canal se abra más de lo que se abre cuando el GABA actúa solo. Es decir, aumentan los efectos del GABA.

Como se ve en la imagen, las moléculas que se pueden acoplar a sus sitios en este receptor son el etanol, los barbitúricos, esteroides endógenos, las benzodiacepinas...etc. Es decir, todas estas sustancias en presencia del GABA tienen el potencial de abrir el canal del cloro. O lo que es lo mismo, de producir sus efectos característicos: sedación, efectos ansiolíticos, miolerrelajantes, anticonvulsivos...así como la de sus efectos secundarios.

Como hay mucho escrito sobre esto y puesto que el espacio no nos da mucho de sí, remitimos al lector  a bibliografía especializada para profundizar en esto. Por nuestra parte, como nos estamos ocupando de las benzodiacepinas, vamos a centrarnos principalmente en el receptor benzodiacepínico que, como se observa en la foto de arriba (BZ), se encuentra entre la porción "α" y la posición "ϒ" del receptor del GABA.



Algunos teóricos comentan que pueden existir hasta cinco subtipos de receptores benzodiacepínicos (Stahl, 2009). Tres de ellos, al menos, tendrían perfiles farmacológicos claramente diferenciados. Es decir, que existen benzodiacepinas más ansiolíticas que miorrelajantes, o más sedantes que anticonvulsivas etc.  Esto se debe a su interacción con ciertos subreceptores: los llamados receptores benzodiacepínicos omega-1, omega-2 y omega-3 ¹.

Omega-1 se distribuye principalmente por la formación reticular, el hipocampo y la corteza. Sus efectos principales serían, principalmente, hipnóticos y miorrelajantes. Además, a parte de las benzodiacepinas pueden reconocer otro tipo distinto de moléculas. Por su parte, los omega-2 se distribuyen por varios sitios:

- Corteza:  con una acción anticonvulsionante.
- Amígdala e Hipocampo: con acciones ansiolíticas.
- Tálamo: con acciones sedantes.
- Eje HHA: inhibiéndolo.

Por último, al subreceptor omega-3 se le han atribuido acciones puramente ansiolíticas. 

De la misma forma, que los efectos terapéuticos son debidos a la acción de las moléculas específicas sobre sitios de unión específicos, los efectos no deseados o secundarios también. Es decir, se atribuyen a la misma acción.

Para finalizar, nos parce interesante señalar que, aparte de lo comentado hasta ahora, cabría tener en cuenta el espectro agonista-antagonista de cada benzodiacepina. Esto es la función que tienen al ocupar el receptor. 

En próximas entradas profundizaremos en fenómenos como la tolerancia, la dependencia y el Síndrome de Abstinencia que pueden causar, al igual que otras sustancias de tipo ilegal, las benzodiacepinas.


ENLACES:

1. Farmacología de las benzodiacepinas y de la transmisión Gabaérgica :

BIBLIOGRAFÍA:

Stahl, Stephen M.: "Psicofarmacología esencial.Bases neurocientíficas y aplicaciones clínicas ". Ed.: Ariel Neurociencia, 2ª edición. Año 2009.




7 comentarios:

  1. Hola Mr. K,

    qué interesante blog, gracias! te iba a preguntar qué benzos son más relajantes, cuáles más ansiolíticas, cuáles van mejor para dormir al inicio de la noche, cuáles mejor al final, etc., pero ya he visto que esta info viene en el enlace que recomiendas. Es una info estupenda. Gracias!

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  2. Hola TED,

    Lo primero agradecerte el que te hayas pasado y parado a echar un ojo a este blog.Es un honor para mi.

    Respecto a tu pregunta, y hasta donde yo sé, las benzodiacepinas con mayor potencia ansiolítica son el Alprazolam y el Lorazepam. Si bien, a veces se recetan otro tipo de benzodiacepinas en función del tipo de ansiedad que se tiene, cuánto vaya a durar el tratamiento, si interfiere o no con la terapia, y la respuesta idiosincrásica de cada individuo.

    En cuanto a las moléculas pautadas para el insomnio varían, como bien dices, en función del tipo de insomnio:

    - Si es insomnio de conciliación, tal vez lo más adecuado sería apostar por una benzodiacepina de acción rápida y de vida media corta (por eso de no levantarse con post-efectos):lormetazepam,triazolam o midazolam, son algunos ejemplos. Si bien, algunos médicos apuestan por hipnóticos no benzodiacepínicos, como el Zolpidem o la Zaleplona .

    - Si el insomnio es de mantenimiento,lo ideal sería considerar el uso de una benzodiacepina de inicio intermedio y duración intermedia: compuestos como el temazepam o, incluso, el lorazepam podrían cumplir esta función.

    - Finalmente, si la persona tiene dificultades tanto para conciliar el sueño como para mantenerlo, la teoría nos dice que lo ideal sería un agente de acción corta y vida intermedia o larga, como el flurazepam.

    Como siempre, sería importante tener en cuenta los riesgos derivados del uso de estas sustancias.

    Espero haberte aclarado la información.

    Un saludo

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  3. Me acabo de enterar de que esto sigue activo. Me suscribo al RSS, Karliños.

    Un abrazo,

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    1. Seguimos con ello aunque a veces cueste publicar por la falta de tiempo.

      Abrazos, David!

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    2. OK. Todo aclarado. Gracias!

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    3. Que interesante blog. pero para mi las benzos fueron terribles, las tome casi 20 años por ansiedad (alprazolam) y el ultimo año mientras las tomaba comence a sentir mareos, falta de equilibrio, dolores en el cuerpo, y alli decidi dejarlas, y ese fue el comienzo del horror,todos los sintomas se agudizaron (temblor en las manos, mareos, falta de equilibrio, ansiedad, dolor tremendo en todo el cuerpo)Ahora estoy un poco mejor bajo tratamiento siquiatrico y les puedo asegurar que hay que tener mucho pero mucho cuidado con esta droga.- Un abrazo

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    4. Hola Laura,

      Muchísimas gracias por participar en este blog y, sobretodo, por dejar tu experiencia.

      Lo primero a tener en cuenta es la duración del tratamiento, pues 20 años de uso de benzodiacepinas son muchísimos años. Los manuales y las guías de prescripción de estos fármacos, recomiendan no pasar de los 6 meses.

      Claro, después de tantísimos años de uso el síndrome de abstinencia (temblor en las manos, mareos, falta de equilibrio, ansiedad, dolor tremendo en todo el cuerpo) es tan intenso como el que viviste. Lo cierto es que lo tuviste que pasar fatal.

      Estoy contigo, hay que tener cuidado. Y eso pasa por responsabilizarse de lo que uno toma, leer, investigar y apretarle las tuercas al medico. Pienso que es importante dejar el papel de paciente, y ser mucho más activos en nuestros procesos.

      Un saludo!

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